# 🚴 El puerto de SUPERBAGNÈRES: una ascensión mítica de los Pirineos
Hoy tocaba estar en la Cyclomontagnarde Luchon-Bayonne, pero la organización ha tomado la difícil decisión de cancelar la prueba por las altísimas temperaturas previstas. Así que, en lugar de sufrir el calor extremo, hemos venido a disfrutar de uno de los puertos más legendarios de los Pirineos franceses: **Superbagnères**, con salida desde **Bagnères-de-Luchon**, la conocida como *la Reina de los Pirineos*.
Superbagnères es una subida de auténtica categoría especial (HC). Desde el centro de Luchon acumula aproximadamente **17 km de ascensión**, con **más de 1.140 metros de desnivel positivo**, una **pendiente media cercana al 6,7%** y una cima situada alrededor de los **1.800 metros de altitud**.
Pero los números no cuentan toda la historia. Es un puerto muy irregular, con continuos cambios de pendiente, descansillos que permiten recuperar y rampas que superan el 9-10%. Nunca te deja encontrar un ritmo perfecto, y esa es precisamente una de sus grandes dificultades.
Su nombre está grabado en la historia del **Tour de Francia**. Aquí han vencido auténticas leyendas como **Federico Bahamontes**, **José Manuel Fuente “El Tarangu”**, **Bernard Hinault**, **Greg LeMond** o **Robert Millar**. Tras **36 años fuera del Tour**, la organización recuperó esta llegada en la edición de **2025**, devolviendo a Superbagnères el protagonismo que siempre mereció como uno de los grandes finales en alto de los Pirineos.
La carretera asciende entre bosques durante buena parte del recorrido y, a medida que se gana altura, comienzan a abrirse unas vistas espectaculares sobre el valle de Luchon y las cumbres pirenaicas. En los días despejados incluso se puede distinguir el **Aneto**, el techo de los Pirineos con sus 3.404 metros.
Hoy no ha podido ser la Luchon-Bayonne, pero subir Superbagnères es una forma perfecta de recordar por qué esta zona está considerada uno de los grandes paraísos del ciclismo de montaña. Historia, paisaje y una carretera que ha puesto contra las cuerdas a los mejores escaladores del mundo. Un puerto que todo amante del ciclismo debería ascender al menos una vez en la vida.